MIHI ET ATILIAE...


[Audiovisual del Centro de Interpretación De Agri Cultura/Paisaje Rural Romano, instalado en Layana (Zaragoza), en la Comarca de las Cinco Villas, extraordinario e inexcusable complemento de la visita a la ciudad romana de Los Bañales. Descarga desde aquí el folleto de este singular espacio interpretativo]

Todos los que seguís este blog sabéis de la debilidad que -desde adolescente- quien lo escribe ha sentido por la aragonesa Comarca de las Cinco Villas y, también, sois testigos de la presencia -no diré que "extraordinaria" pues creo que los hallazgos hablan por sí solos y habría que decir, acaso, que "merecida"- que Los Bañales y otros enclaves arqueológicos de dicho territorio (el Cabezo Ladrero de Sofuentes o Campo Real/Fillera de Sos del Rey Católico) y de su entorno ya actualmente navarro (la, por descubrir, ciuitas de los Iluberitani plinianos en Lumbier, las ruinas de la antigua Cara o el prometedor y desconcertante yacimiento de Santa Criz de Eslava) tienen en este blog. Pues bien, en este post -y algo ya anticipamos en uno antiguo en el que os ofrecíamos, además, acceso íntegro a una charla sobre paisaje rural y agricultura romana (pincha aquí)- quien escribe estas líneas quiere detenerse en un audiovisual que, desde hace casi un mes, da la bienvenida al visitante que se acerca al remodelado e histórico -data del siglo XII- torreón medieval de Layana -el municipio por el que, hoy, se accede a la ciudad romana de Los Bañales- y que, gracias a la iniciativa del Ayuntamiento de dicha localidad, es hoy -y no sin esfuerzos por parte del consistorio local- un singular centro de interpretación sobre el paisaje rural en época romana, llamado, precisamente, así, De Agri Cultura/Paisaje Rural Romano (pincha aquí para ver algunas fotografías de la jornada inaugural, el pasado 28 de Julio).

La ocasión lo merece. Nunca antes había participado en el diseño de contenidos de un centro de interpretación. Lo más próximo había sido formar parte del Comité Científico Asesor del que, sobre la Edad del Hierro, instaló en Las Eretas, a impulso del Ayuntamiento de Berbinzana (Navarra), el investigador navarro, y amigo, Javier Armendáriz. Diseñar los temas a tratar en las cuatro plantas del torreón -incluyendo una más, la azotea, convertida en mesa de interpretación para "recrear" parte del que fuera el territorium -el "término municipal"- el ager -el "espacio productivo"- del municipio de Los Bañales, elegir los materiales arqueológicos que iban a ser expuestos -pocos pero selectos y la mayoría, además, "salvados" de una penosa situación de abandono-, pensar en los decorados y ayudar a su dibujante y creador, el laureado David Guirao -¡sensacional! (por cierto, no os perdáis las recreaciones que, de temática prehistórica, ha hecho no hace mucho para una exposición en el Bajo Aragón turolense: pincha aquí)- en la elaboración de los mismos... , ha sido, efectivamente, una tarea costosa pero extraordinariamente grata y, sobre todo, muy didáctica: ¡he aprendido muchísimo!. Las empresas implicadas en la ejecución, Proyectarte -de la Fundación Uncastillo-, Estudio Novo y Ozone han entendido desde el primer momento que ninguna ilustración, ningún detalle era baladí cuando se quiere ilustrar acertadamente el mundo romano y acercarlo al gran público de modo ameno y riguroso a la vez. Pero, si en algo he disfrutado -y, también hay que confesarlo, he incordiado al ilustrador- ha sido en el audiovisual que preside este post, una producción sensacional de Ozone, con guión nuestro y dibujos del propio David Guirao, responsable -como se ha dicho- de los decorados que ambientan cada sala del espacio interpretativo.

No lo oculto, el audiovisual que hoy compartimos con todos vosotros está inspirado en el que puede verse en la recomendabilísima visita al Museo de las Termas Públicas de Caesar Augusta, en la Zaragoza romana, que siempre nos ha cautivado. Si en él es un magistrado munificente el que escribe a un amigo suyo y, al hilo de la carta -inspirada en Sen. Ep. 86, 4-13- le hace un dibujo de las citadas termas y le habla de su día a día en ellas, en el caso del que aquí os presentamos quien escribe es M. Atilius Maternus, un personaje "casi" documentado por la epigrafía local (sólo nos hemos "inventado" su prenombre: HEp5, 922, de Malpica de Arba) al que hemos hecho propietario de una finca rural en el territorio de la ciudad romana de Los Bañales (algo también documentado pues los Atilii contaron con propiedades a orillas del río Riguel como documenta el sensacional e icónico acotado funerario que levantaron en dicho lugar, y que aun sigue en pie y puede visitarse: pincha aquí), finca en la que vive en compañía de su hermana Atilia Festa, promotora, precisamente, de ese acotado funerario (CIL, II, 2973) que, de hecho, se recrea varias veces en la pieza audiovisual. El destinatario es un totalmente imaginario hermano de ambos, de nombre Quinto, al que hemos supuesto desempeñando algún cargo en la capital provincial, Tarraco (algunos Atilii -RIT, 258 282, entre otros- hay documentado en Tarraco pero no tiene nada que ver con los de Los Bañales, claro está). Este fenómeno -la promoción de un miembro de la elite local de la ciudad romana de Los Bañales a un puesto en la administración provincial- pudo, desde luego, darse, aunque no esté, por el momento, atestiguado. En la carta, además, Marco informa a Quinto no sólo de cómo marchan las cosas en las explotaciones que la familia ha adquirido "al pie de la más alta colina que se yergue sobre el río" (como reza su carta, en alusión a la que se ha documentado en Puyarraso (Uncastillo) cierto que totalmente arrasada pero cuya topografía y cronología, así como su pertenencia a los Sempronios, conocemos bien por la perdida inscripción ERZ, 50: ver sobre el lugar, este artículo que sobre la zona publicamos hace ya algún tiempo: pincha aquí) sino, también, sobre los avatares de una vida municipal -inseparable de los asuntos campesinos una vez que la elite municipal era la que, además, regentaba dichas explotaciones que eran la base de su riqueza- que -para el momento en que se escribe la carta-, y como cuenta Marco, "no vive ya sus mejores días" algo que, como sabrá el lector asiduo a este blog, se está revelando cada vez con más crudeza en la ciudad romana de Los Bañales, que debió vivir una importante crisis urbana a partir del siglo II d. C. Al margen de la trama central, hemos intentado cuidar cada detalle. Así, y como ejemplos, la lucerna que alumbra la mesa desde la que Marco Atilio escribe es réplica de una que exhumó J. Galiay en sus históricas excavaciones en Los Bañales y que se conserva en el Museo de Zaragoza, en el acotado funerario en el que se representa a Atilia Festa honrando la memoria de su padre y de su abuelo -como, de hecho, sucede en la tumba romana de los Atilios de Sádaba- aparece una cupa, un tipo de monumento sepulcral de incineración de cierto arraigo en la zona (lee si no este antiguo artículo nuestro: Polis, 20, 2008), el uilicus -"administrador de fincas"- al que se cita, Gemello, está atestiguado también en una conocida inscripción de la zona (pincha aquí para su ficha) que puede verse, además, en el torreón, y, por no prolongar la lista, en el audiovisual se alude a la dedicación aceitera y vitivinícola, además de triguera, de la zona -para la que hay algunas bases arqueológicas crecientes (mira nuestro trabajo en Zephyrus, 65, 2010, con bibliografía)... En definitiva, que el vídeo intenta transmitir, en apenas tres minutos, un estado de la cuestión de lo que sabemos sobre la presencia romana en el medio rural cincovillés y, en particular, en el entorno de Los Bañales.

Visto el vídeo, ahora sólo te falta acercarte al torreón. Tiene un horario amplísimo -que figura en el folleto del centro, que puedes descargar desde más arriba- y, además, estamos seguros de que te encantará. ¡Qué mejor excusa que pasar por el De Agri Cultura de Layana para acercarte a Los Bañales -a descubrirlos o a redescubrirlos- este otoño! ¡Ah! Y espero vuestras opiniones sobre el audiovisual que con tanta ilusión os presento, finalmente, en este espacio...